El carácter y la astucia de una mujer con valores

       … Ella no deseaba ser parte de la polémica ni ambicionaba la luz de los reflectores; solamente quería estar a solas con sus recuerdos y vivir su duelo rememorando la etapa en la que ella y el artista eran inseparables. Sin embargo, la presión la llevó a aceptar la invitación que le hizo su amigo David Bencomo Junior, hijo del primer dueño del legendario bar “Noa Noa”, don David Bencomo Licondo. El empresario provenía de una familia propietaria de bares y centros nocturnos desde mediados del siglo pasado; su negocio principal era el “Yankees Sport Bar”, en donde varios amigos, entre ellos Meche, se reunirían el 31 de agosto para hablar de Juan Gabriel ante los medios de comunicación.

        Meche se vistió de negro para la cita, con un pantalón y una blusa de corte sencillo, adornada con pedrería de colores claros que le cubría el pecho. Se sentó frente al espejo de su tocador y se maquilló con habilidad, se arregló el cabello, y se colocó un sombrero del mismo tono de su vestimenta: frente a ella admiró a una mujer atractiva. Un momento después, se puso los lentes oscuros que ocultarían su estrabismo en las fotografías. Sin ellos, prefería cerrar los ojos ante las cámaras.